Capítulo 28. El lado oscuro del señor De Falco.
Fazio.
En el sótano, oscuro y sucio de algún edificio abandonado en un callejón cualquiera de la soleada Batía, Córcega. 2024.
-” Despiértenlo, me gusta que estén despiertos cuando los torturo.”- Ordené a mis cuatro hombres, que estaban allí, en ese momento.
Avancé despacio hacia el único punto de luz que había en el húmedo y oscuro sótano, y que iluminaba al hombre inconsciente, que colgaba de un gancho por donde estaba atadas las cuerdas que sujetaban sus muñecas, mientras el colgaba inert