CAPÍTULO 22
A la mañana siguiente, bajé al comedor intentando no pensar en Steve, ni en el beso, ni en nada de lo que había pasado en la noche, después de eso, estaba aún más confundida sobre lo que debía hacer
Pero apenas me senté para desayunar, papá me miró serio con esa actitud autoritaria que me hacía sentir una niña a punto de ser regañada por su papá.
—Catalina —dijo con ese tono seco que usaba cuando tomaba una decisión —. Necesitas hablar con Diego, el encargado de la familia Ferbuson