Capítulo 57
Acababa de salir de un secuestro, del que mi padre de cierta manera fue cómplice, me quedé callada por qué no quería que él pagara las consecuencias, que mi madre me gritara que yo era la culpable me parecía asqueroso, desagradecido con todo lo que yo había hecho por ellos.
—Vete de mi habitación, no quiero hablar contigo —le pedí mientras mis manos temblaban.
Ella se limpio las lágrimas que le salían más por rabia que por sentimentalismo, me miró con ese enojo orgulloso que la car