Capítulo 34
Subí a la habitación de Steve sin decirle nada de lo que me dijo su abuela, No tenía fuerzas para explicarle y estresarlo. Me acosté a su lado, en su pecho, escuchando su respiración. Quería disfrutar de esto, no diría nada que lo volviera a poner en riesgo.
Un mes después....
—¿Quieres aprender más? —preguntó bajito, su voz ronca pero suave—. Puedo enseñarte… si tú quieres.
Asentí amaba sus lecciones, tenía el corazón latiéndome fuerte.
—Sí… quiero aprender contigo. Todo lo que