Elena parpadeó, sorprendida por la llegada inesperada de Kiara y la presentación tan directa de Amón.
La mujer que acababa de entrar llevaba un vestido largo y holgado, diseñado para acomodar su avanzado embarazo, y a pesar del cansancio evidente en su rostro, había en ella una serenidad que irradiaba confianza y calidez.
Kiara sonrió amablemente a Elena, aunque sus ojos evaluaban cada detalle con discreción.
—Es un placer conocerte, Elena. Amir me ha hablado mucho de ti.
Elena asintió, tratand