Capítulo 41. Una mujer sufrida.
—Ader, ¿qué haces aquí? —preguntó Aimé, visiblemente sorprendida y afectada al verlo parado en la entrada de su casa, no pudo contener el golpeteó emocionado de su corazón.
Ader también estaba sorprendido, los recuerdos se despertaron dentro de él, mezclado con la rabia de ver a la mujer que había amado tanto y ella le había hecho tanto daño.
—No te preocupas que no vengo por ti, vengo por Youssef, necesito hablar un asunto personal con él —expresó cortante.
—¿Qué asunto? Él no está… será mejor