Capítulo 40. ¡Un idiota!
—¡Abuelo! —exclamó Emma, sorprendida y emocionada al mismo tiempo al reconocer al anciano y olvidando la última discusión entre ellos corrió a abrazarlo, por un tiempo estuvieron fundidos en un abrazo, lleno de emoción y alegría.
—¡Emma! ¡Mi niña! —exclamó y vio a la otra chica con curiosidad— ¿Qué haces aquí? —preguntó igualmente sorprendido de ver a su nieta.
—Abuelo, esto es increíble —dijo Emma con lágrimas en los ojos—. No sabía que estabas aquí, y mucho menos que conocieras a Justin — tom