René Chapman
Con la ayuda de mi buen amigo Julius concertamos una cita con el nuevo inversor, que, para sorpresa de ambos, se trataba de un viejo compañero de la facultad. Aunque un par de años mayor que nosotros, a menudo lo topábamos en lugares como congresos o casos importantes de interés social.
—No es por nada, pero creo que la inversión de Claudio será un despegue para el refugio de vida marina —comentó, Julius, igual de emocionado que yo.
—En realidad, será de ese modo. —Asentí, sin leva