René Chapman
Después de tantos años estando del otro lado del escritorio, irónicamente hoy era el acusado.
—¿Puede repetir lo que me acaba de decir? —dijo el hombre que me acompañaba en esta habitación de cristales polarizados.
—Tomé unas copas en el bar de la intercepción 9 y alguien me atacó mientas iba hacia mi auto. Cuando desperté, estaba en esa cama de hospital.
—¿Algo más que pueda estar olvidando?
Suspiré con fastidio.
—Creo que he sido muy concreto con mi testimonio.
Al caer en cuenta