Mundo ficciónIniciar sesión***
Ambos estamos entrando a la habitación de los placeres, pero antes nos encargamos de que nadie quedara en la casa y que todas las puertas quedaran completamente cerradas, ya que no queremos ni un tipo de interrupción.
Al entrar en estas cuatro paredes me transformo en la persona más fría que ella pudo conocer; soy el amo y puto señor, el mismo que hará que ella se moje de placer y que grite piedad para que no la deje.
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