Mundo de ficçãoIniciar sessãoArnold intenta caminar hacia mí, pero se tambalea. Como si fuera un niño pequeño que apenas ha dejado de gatear para aprender a caminar. Es entonces cuando la imagen de él siendo herido, hace que mi corazón duela y sienta miedo por todo lo que puede suceder.
— No me dejes, Eva. No hagas lo mismo que los demás, ayúdame a sentir que merezco amor. Puedo darte amor y te darás cuenta que mi mundo no es solo destrucción y mue






