Mundo ficciónIniciar sesiónQuiero hablar con él, solo deseo hacerlo con Arnold, por eso, durante todo el viaje solo recuerdo su mirada sorprendida hasta que finalmente llego a Holanda y reteniendo todo el peso en mi pecho, llego al hotel donde cierro la puerta con seguro para llorar como una tonta.
Estuve en riesgo de muerte tantas veces que es esperable que me vaya tan mal en todo lo que me propongo, Arnold y yo fuimos un tan… inestables, que más firmeza tiene una gelatina pasada de agua que






