No sé si llamar normalidad a esto porque aquí cada día es algo nuevo y por desgracia pocas veces es bueno.
Me levanto temprano y miro hacia el lugar que ocupa Adam en la cama, no ha debido de dormir aquí porque las sábanas no están arrugadas por lo que doy por hecho que ha estado toda la noche liado con lo de la búsqueda de esa mal nacida.
No sé perdonará nunca todo el daño que esa loca nos ha hecho.
Bajo hasta la cocina y comienzo a preparar café, las chicas acaban de llegar y me piden por