5. No sé puede negar lo evidente
Después de esa primera cita en grupo se sucedieron muchas más, tanto que aquellos Alfas malditos terminaron por olvidar su plan de someter al mundo y sobre todo de acabar con las brujas.
Conocer a esas tres lobas, brujas o lo que fueran. Les había devuelto una esperanza que solo habían llegado a experimentar en la niñez.
La calidez dentro de sus corazones, aunque no se habían aceptado y no habían sellado el vínculo. Estaban seguros de que darían sus vidas por ellas.
Habían pasado seis meses