42. Una llamada
Martha
Otra semana pasó y ya yo estaba de alta por el médico de la cárcel, caminaba lento y a veces me dolía, pero estaba sanando bien, ese día llame a mi Diego, estaba ansiosa por saber de mi bebé.
—Hola... — contestó mi amiga un tanto dudosa y la corté emocionada por escucharla.
Últimamente no contestaba mis llamadas, no sabía que horario tendría ahora para hablar con Diego
—Amiga... ¿cómo están? —suspiré de alivio al escuchar su voz, tenía muchos días sin saber de Diego —gracias al cielo que