43. Rogar
Martha
Me quedé callada esperando que dijera algo más, pero tampoco dijo nada más y yo no sabía que decir.
—El dinero no aparece y fuiste culpable desde el día uno. Estuve averiguando y ese fiscal lo investigué... — me cuenta
—Yo... ¿Qué? —no pude decir nada más coherente, mi cerebro se fue de paseo —no puede ser cierto ¿está vivo?
«Lo siento vivo, Julio» las palabras que le dije a Julio hace un tiempo regresan a mi mente.
—¿Vivo? — no podía absorber toda la información. De ser eso posible,