122. Me vi en tu espejo
Gio
Ahora que tengo a ciencia cierta de saber cómo es esa felicidad de la que mamá y la Nonna hablaban vivo plenamente, todo gracias a Martha, el miedo de perderla es enorme, aun así, la hice mi mujer, la traje a vivir conmigo y le di mi anillo.
El anillo que guardaba con tanto recelo en la caja fuerte y se lo di porque sé que ella lo va a cuidar mejor y dárselo a la siguiente generación de Santori que venía en camino.
El anillo también la marcaba como mía y no me daba pena admitirlo.
No quise