Anabela había salido de la casa antes del amanecer, dejando a Max dormido con las bebés, necesitaba hacer esto sola porque había preguntas que solo podía hacerle a su padre y aunque sabía que no obtendría respuestas, necesitaba hacerlas de todas formas. La tumba todavía era nueva, la tierra apenas asentándose, sin lápida todavía porque esas cosas tomaban tiempo, pero había flores frescas que alguien, probablemente Eleanor, había dejado el día anterior.
Se arro