Max empujaba la silla de ruedas de Anabela de regreso a su habitación. Ella no había dicho una palabra desde que dejaron a Sofia conectada a las máquinas.
Solo miraba al frente con los ojos vacíos.
—Bella...
—No.
—Necesitas descansar. El doctor dijo...
—No me importa lo que dijo.
Llegaron a la habitación. Max la ayudó a subir a la cama. Ella se movía como robot. Sin expresión.
Una enfermera entró con Emma en los brazos.
—Alguien quiere ver a mamá.
Puso a la bebé en los brazos de Anabela. Emma d