La mañana llegó fría, con un sol que apenas se filtraba por la ventana del apartamento de Ziara,ella permaneció sentada junto a la ventana, con la taza de café caliente entre las manos, observando la ciudad despertar.
Desde su regreso, cada día traía consigo la misma sensación: el mundo seguía moviéndose a su alrededor, pero ella ya no era un simple observador era una fuerza que debía aprender a manejar, un equilibrio delicado entre decisión y vulnerabilidad.
Durante semanas, Ziara había recon