Capítulo 72.
A las afueras del almacén.
Todos se bajan para cubrirse de forma íntegra el cuerpo, la estrategia estaba marcada, los agentes estaban cerrando el campo de acción de su objetivo.
— Es extraño que en pleno día los secuestradores estén caminando sin protección alguna.— Declara Lore.
— Es normal cuando piensan que nadie puede alcanzarlos— Responde León al mismo tiempo que el sombra se concentra en identificar los movimientos de ese hombre y guía a sus hombres para inmovilizarlos.
El calor del sol los quema, hace que la incomodidad de sus cuerpos nuble sus pensamientos.
El Sombra levanta el puño, ordenando quietud, y enfoca su atención en un hombre que cruza el área con pasos desordenados.
No hay disciplina. No hay patrón.
—Se están equivocando —dice—. Y cuando alguien comete errores así, es porque ya perdió el control.
Todos absorben en silencio la información.
Todos observan de forma meticulosa el trabajo de los agentes, hasta que la radio ruge rompiendo la tensión.
— Objetivo asegurado—