Capítulo 43.
Caterina se concentra en el hombre frente a ella al mismo tiempo que levanta una ceja.
— Tengo un teléfono que lo prueba. Donde es claro el instante en el que él comunica información hacia el exterior, daba coordenadas y puntos de encuentro.
— ¿Cómo? ¿Damián? —dice ella, impactada.
El nombre se le sale como si fuera hace quince años.
Como si fuera su hermano.
No, algo no cuadraba.
Pese a ello si ella había cambiado, ¿por qué él no lo habría hecho?
Pero Norberto aprovecha la duda que brillaba en