Capítulo 123.
* * Oficina de León en torre de Joyerías Rubra * *
Aitana observa detenidamente cada reacción de parte de ese par de mujeres.
— Y te daré el honor de presenciar ese poderoso instante.
— No, eso no es posible, por supuesto que no.
En ese momento, Damián coloca el documento en la mesa y Aitana, de forma contundente, se acerca, tomando de nuevo la misma pluma que había utilizado Catalina para afirmar todo lo demás, y declara, observando directamente los ojos a Catalina.
— Tú no eres una enemiga,