[Punto de vista de Lumi]
Me recosté en mi asiento, mis dedos recorriendo el reposabrazos de terciopelo. Me sentí como una reina viendo una obra de teatro.
"¿Quién te envió?", retumbó la voz del Rey. El sonido resonó en la tierra, haciendo que la multitud se quedara en silencio.
Una sonrisa maliciosa se dibujó en mis labios. Ansiaba oír su patética vocecita intentando encontrar una respuesta.
La criada levantó la cabeza de la estaca de madera. Sus ojos recorrieron la multitud hasta que se posaron