—Para nada, tú te imaginas demasiado —dijo Celeste seriamente.
—He visto mujeres sentimentales, pero tú siendo hombre también piensas mucho —agregó.
Ulises se sintió resignado. Si no fuera porque una era su hermana y otro su hermano, ¿por qué prestaría tanta atención?
—Germán también te vio crecer, solo trátalo normalmente, no necesitas actuar tan formal y rígida —dijo Ulises.
Celeste volteó: —Para nada, ¿no me relaciono normalmente con él?
Ulises: —Tu voz sonaba tan aguda, ¿eso es normal?
Celes