Marisela naturalmente ya lo había visto, sus miradas se cruzaron a la distancia, Marisela se quedó un poco atónita y también confundida.
¿Cómo había venido Ulises? ¿Había venido a buscar a Germán por algo?
Germán en este momento cruzó los brazos, con aire de disfrutar el espectáculo miró a ambos y se aclaró la garganta traviesamente:
—¡Ejem! Ulises, ¿cómo no sabía que venías? Tampoco me avisaste.
Marisela se detuvo por medio segundo, mirando a Germán.
¿Ulises no había venido a buscarlo?
Entonces