¡No la habían descubierto! Debería mantener la confianza, no podía estar nerviosa por todo, mientras más temerosa y asustada estuviera, más fácil sería exponerse y despertar sospechas.
Su mirada se volvió firme, de todas formas ya había arreglado todo con el orfanato de antemano, solo necesitaba deshacerse de Marisela lo más pronto posible.
Así ya no tendría más preocupaciones.
Como Daniel vendría en un rato, Isabella se apresuró a bajarse de la cama y ordenar un poco la habitación.
La maleta ab