—¡Vete a la chingada! Mientras no esté finalizado el divorcio, ¡ella sigue siendo mi esposa! —le gritó Lorenzo ferozmente.
—El divorcio ya está finalizado, el juez ya dictó sentencia, y aunque apeles no vas a cambiar el resultado de primera instancia —dijo Matías.
—Si no la sueltas, voy a llamar a la policía.
Al ver que el mantenido solo lo amenazaba con llamar a la policía, y que Marisela aún así lo defendía completamente, Lorenzo le tiró un puñetazo.
Ante este cambio, los espectadores alrededo