Ulises lo miró, su expresión se detuvo ligeramente, luego apretó los labios y sus dedos se tensaron alrededor de la copa de vino.
—Vamos, cuéntale a tu hermano, ¿cómo se llama la cuñada? ¿De dónde es? ¿La conozco? —Germán se emocionó, su alma chismosa ardía intensamente.
Al escuchar esto, a Ulises se le marcó una vena en la frente y dijo seriamente:
—¿Qué cuñada? Solo nos hemos visto dos o tres veces.
—Eso significa que fue amor a primera vista~ —dijo Germán riendo.
—Se ve que tiene buen rostro