—Estás imaginando cosas. Simplemente me molesta que me use como excusa.
—¡Vamos, vamos a comer, he reservado una cena con filete de primera! —dijo Celeste arrastrando a Marisela y cambiando de tema.
Marisela se dejó llevar, frunciendo levemente el ceño, notando algo extraño en su amiga.
En el restaurante, aunque Celeste había expresado su "disgusto", siguió preguntándole a Marisela sobre los detalles de la conversación.
Al escuchar que Germán le había dicho algo coqueto a Marisela nada más verla