Celeste le dijo a Marisela que su hermano había llegado y bajó apresuradamente. Marisela no sospechó nada.
Ya en el exterior del complejo.
Celeste ayudó a identificarlo ante los guardias y la policía, mostrando su número de teléfono y explicando que Lorenzo la había engañado para entrar, y que no había reaccionado a tiempo.
Lorenzo, detenido, miraba con furia a la mujer que lo había frustrado. ¡Esos hermanos Bustamante eran unos verdaderos saboteadores!
Celeste le devolvió la mirada sin temor. L