Celeste no recordaba su infancia. No sabía si realmente había vivido con la familia Morales. Manuel no parecía estar mintiendo, no tenía motivos para hacerlo.
Si había estado o no con ellos, no afectaba en nada a Manuel.
¡Pum!
De repente, un tipo rudo chocó contra ella, haciéndola tambalear. Al notar su hermoso rostro, una sonrisa lasciva se dibujó en su cara.
—Vaya, chica guapa… ¿Por qué no vienes conmigo a tomar algo…? —no terminó la frase. Un grito de dolor salió de su garganta cuando fue lan