—Tu cara… ¿qué pasó? —preguntó Celeste, mirándolo fijamente.
Jacob notó el temblor en su voz y respondió con tono tranquilo:
—¿Te asusté? Es solo que la venda es grande, pero la herida no es tan grave.
Celeste permaneció en silencio, sin saber qué decir.
Jacob hizo una pausa antes de continuar:
—La cuchillada me alcanzó la cara. La herida es algo larga, pero no te preocupes. Dicen que las cicatrices son medallas de honor para los hombres. En el peor de los casos, puedo someterme a una cirugía es