Miranda se mordió el labio, su rostro alternaba entre el rojo y el blanco. Aunque ella detestaba a Celeste, no podía negar que lo que decía tenía sentido.
—Ella es muy inteligente, si hacemos lo que ella dice, Samuel definitivamente se verá envuelto en un lío con la familia López.
—En ese momento, dejaremos que se peleen entre ellos, o hagamos que los asuntos de la familia López lo afecten, también es posible.
Los demás discutían, y la mirada hacia Celeste ya no era tan despectiva e indiferente