Desde que conoció a Lorenzo, él siempre se las había arreglado con facilidad en los negocios.
Celeste vio por primera vez esa expresión en su rostro, y sumado a las palabras de Leonardo, ella se lo creyó de inmediato y se puso nerviosa al instante.
—¿Tan grave es el problema?
—Puede que lleguemos a la quiebra.
El semblante de Celeste cambió drásticamente:
—¿Tan serio? ¿Qué haremos si quiebran? La gente de tu familia no te va a dejar en paz... Yo puedo escribir guiones y ganar dinero, aunque no