Lorenzo no le dio permiso, así que el chofer obviamente no se atrevió a detener el auto, y siguió conduciendo como si no hubiera escuchado nada.
Andrés sentía ganas de saltar del carro, al ver cómo los dos discutían acaloradamente. Se apresuró a intervenir un poco:
—Celeste, hace rato los vimos en el café, ¿por qué Jacob tuvo esa cita contigo?
—¿Nos vieron en el café? —se sorprendió Celeste.
—Sí, los vimos de paso —Andrés hizo una pausa—: ¿Jacob la citó para que pudieras acercarte al jefe?
Cele