La delgada camisa blanca se pegaba al cuerpo del hombre, revelando el sexy y delineado perfil muscular, el pecho marcado, la cintura estilizada e incluso los músculos abdominales definidos, emanando una intensa aura varonil.
Celeste se quedó paralizada en la entrada, sorprendida por la explosiva escena que acababa de presenciar.
—¿Aún no has tenido suficiente? —se escuchó la voz gélida del hombre.
Celeste volvió en sí y sonrió incómodamente mientras entraba:
—Te has mojado por la lluvia, debería