Cuando los demás hablaban de esas cosas, le darían a Celeste una sensación pervertida y lasciva. Sin embargo, cuando Lorenzo las hablaba, siempre mostraba una expresión muy seria, como si solo estuviera narrando la realidad. Exactamente por su seria actitud, sus palabras tenían la fuerza de hacerla volverse loca…
En la cama, Lorenzo era un hombre que se podía describir con una frase:
«Tenía muchas ideas novedosas y le gustaban los lugares especiales».
En resumen, lo estimulante era lo que le imp