Capitulo 35

La puerta de la villa se abrió y Rodrigo apareció, sonriendo. "Bienvenida", dijo, con voz cálida y acogedora.

‎Me sentí un poco nerviosa al verlo, pero intenté disimular. "Gracias", dije, sonriendo tímidamente.

‎Rodrigo se acercó a mí y me dio un beso en la mejilla. "Me alegra que hayas llegado" dijo, su aliento rozando mi oído.

‎Me sonrojé y me aparté un poco, intentando recuperar el control. "La villa está igual que cuando éramos unos niños" dije, mirando alrededor.

‎Rodrigo sonrió. No ha cambiado mucho, ¿verdad?', dijo, sonriendo más ampliamente.

‎Me reí también, sintiendo un poco de la tensión desaparecer. "Sigue igual de bonita", dije

‎Rodrigo me miró a los ojos, su mirada intensa. "Me alegra que hayas venido", repitió.

‎Vamos, te mostraré tu habitación, dijo, haciéndome un gesto para que lo siguiera.

‎Me llevó a una habitación hermosa, con una cama grande y una vista al jardín. Puedes descansar un poco si quieres, la cena n
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App