Por un momento se sintió desconcertada, pero al minuto siguiente estaba furiosa.
¿Por qué él diría algo así cuando prácticamente la había rechazado?
—¿Crees que soy tu propiedad? —gruñó la hembra llamando la atención de los hermanos.
Kieran escucho su tono de voz, entonces lanzó al suelo a su hermano y se giró por completo donde estaba ella.
—Aisha…
—Dime una cosa, Kieran. ¿Le dijiste a todos los machos que se alejan de mí?
Él abrió los labios, pero no le dijo nada.
Sin embargo, ella no n