Asling hizo una mueca cuando el Alfa se apartó de ella con un gruñido. Detestaba no tener todo su poder y no manipular a Kian por completo.
Sus ojos ya no parecían dilatados mientras la miraba con el ceño fruncido.
—Sal de mi habitación.
—Pero tú me trajiste, Kian.
Su expresión era seria mientras que tenía la mandíbula apretada.
—Fue un error, no quiero… mancillarte antes de que nos casemos.
—Estoy muy feliz de que se lo digamos a todos Alfa Kian, no puedo esperar.
Asling no dudó en besar a