—Ven con nosotros. Como no estás en el Norte obviamente no te llegó la carta de invitación para la fiesta de posesión y coronación. Necesitas darte un baño y arreglarte. No puedes aparecerte así —dijo Dana dándole la espalda para que la siguiera después de hacer una mueca despectiva.
Aunque lo cierto era que aunque Kian tenía un par de días sin afeitarse la barba se veía mucho más sexy con ese aspecto salvaje.
Él enseguida se puso a su lado caminando a la par.
—¿Estás ofreciéndote para ayudarme