El tentador macho pasó su pulgar haciendo círculos sobre su clítoris ocasionando que ella contuviera el aliento por un instante soltando un jadeo mientras arqueaba sus caderas en busca de más fricción.
—Sí, por favor…
Si alguien le hubiera dicho que ella estaría rogando por el toque de un macho, se habría burlado de él, nunca se había imaginado en aquella posición y sin embargo, no quería dejar de hacerlo.
Kieran se inclinó sobre ella lamiendo sus labios, Aisha se apoderó de su lengua con un se