Owen pareció palidecer mucho más.
—No es posible…
Alessandro mantenía aquella postura de superioridad mientras hacía una seña a uno de sus hombres y este traía a la madre de Kian con dos chicas a su lado.
El Alfa del Norte abrió los ojos sorprendido de volver a ver a su madre después de tantos años pero al recorrer con la mirada su rostro y cuerpo sabía que ella había sufrido.
—Te mataré hijo de puta, nunca más podrás hacerle daño a mi familia y voy a disfrutar el proceso —espetó Kian lleno de