—Deva, despierta… —sollozó Dana notando la palidez en las mejillas de Devanie.
—Estás mintiendo —gruñó Kieran recuperando la cordura para enfrentarse de nuevo a Kian.
—No lo hago. Lo sabes dentro de ti, cuando te conocí supe que eran un cachorro inteligente. No hagas esto. Piensa un poco, sabes que hay muchas cosas mal en Owen.
—¿Quién es ella? —preguntó en un tono más bajo Kieran.
Su corazón retumbaba fuertemente en su pecho como si supiera que todo lo que decía aquel macho era real.
El Alfa K