Dana secaba el cabello rizado de su hija mirándola pensativamente mientras que Devanie seguía parloteando cosas sin sentido mientras reía.
Ese día siempre sería el mejor y el peor para Dana. Siempre tenía que fingir estar totalmente feliz para su hija cuando su corazón estaba dividido en dos pensando en cómo lo estaría pasando su hijo.
Solo tenía un consuelo.
Kieran estaba vivo.
Dana tenía un par de infiltrados en el Norte que le daban información continua sobre su hijo y eso era lo único que n