—Annie me dijo que Devanie estaba con ella pero despacio.
Kian cada vez estaba más furioso mientras su compañera hablaba.
Dana estaba temblando.
—Kian, si a mi cachorra le pasó algo...
Él acunó el rostro de Dana y su pulgar rozó su mejilla.
No le gustaba que se preocupara.
—Iré por ella. La encontraré y la traeré aquí. Estoy jodidamente harto de que sea tan testaruda y quiera vivir en el mundo humano cuando está jodidamente sola.
Dana apretó su brazo mirándolo a los ojos.
—Cuidaré nuestra manad