La cercanía del Alfa la intimidad da mucho y su toque calentaba su cuerpo, no se trataba solo del celo, Aisha podía sentir que había algo más.
Con un siseó se liberó de su agarre o más bien el macho la liberó sin apartar sus ojos de ella.
—Yo… no me sentía bien.
Kieran la observo en silencio, como si estuviera buscando la mentira en su expresión, pero Aisha mentía muy bien, era muy astuta y afortunadamente el macho frente a ella no había captado su aroma.
Quizás era porque había huido antes de q