Vista desde el cielo
Puse los ojos en blanco ante su desbordante imaginación. "No me estoy escondiendo. Se podría decir que... eh... lo estoy evitando", afirmé mientras guardaba mi portátil en su funda, y añadí: "Y no te preocupes, no te matará. Si hubiera querido matarte, no habría sobrevivido hasta ahora", dije riendo entre dientes.
Mia dejó escapar un suspiro de alivio: «Gracias a Dios, pero ¿por qué diablos estás evitando al Alfa? No, espera, el otro día lo vi mirándote. ¡Ahora me doy cuent