Punto de vista de Laila
A William se le desencajó el rostro.
—No lo entiendo —dijo—. ¿Crees que no soy un buen partido?
—No se trata de eso...
—Entonces, ¿qué es? —preguntó—. Somos buenos amigos y hemos estado fingiendo durante mucho tiempo. Merezco una explicación, ¿no crees?
Tenía razón, por supuesto; merecía una, pero eso no significaba que yo tuviera alguna para darle. A todas luces yo debería haber sentido afecto por él. Era un buen hombre, había estado a mi lado cuando lo necesité y a Ava